Si queremos cambiar un cristal, evidentemente tendremos que romper el viejo. Para evitar que los trozos salten por toda la habitación pegaremos con cinta de carrocero el cristal. Después cubriremos los trozos en un trapo y lo golpearemos hasta que los trozos sean tan pequeños que no representen ningún peligro de corte. Realizar la operación siempre con medidas de protección. |